Día 65

24 horas al día, 24 largas horas en las que nos rodeamos de toda clase de personas que no sabemos si serán buenas, malas…
Caminando entre personas que no sabemos ni de donde vienen ni a donde van, no sabemos de que se arrepienten o de que se arrepentirán.
No sabemos nada, vivimos rodeados de hipócritas que te sonríen mientras piensan en el dolor que le han provocado a un tercero, en un mundo donde personas sin moral nos miran a la cara cientos incluso miles de veces al día.
Pero al llegar la noche, al llegar a casa, al estar en nuestra habitación y sentirnos protegidos hablamos con personas que creemos conocer, pero las conocemos?
Nunca nadie ha sabido ni sabrá todo lo que se te pasara por la cabeza a lo largo de un largo y duro día pero siempre les contamos la mayor parte de todas esas historias que planeamos en la cabeza.
Y confiamos, confiamos en ellos porque creemos conocerles.
Pero un día un simple desconocido que no hemos visto nunca en plena calle nos hace algo que no olvidamos en días, semanas o quizás meses. Es hay cuando pensamos. ¿Por qué a mi?
Sin pensar que nos a tocado a nosotros porque esa persona no nos conoce y quizás por su enredada cabeza hubo un segundo que decidió no hacerle daño a alguien a quien apreciara pero eso no llegamos a entenderlo nunca.
Pero siempre llega el día en el que la persona con la que compartimos nuestras noches contándole nuestra vida nos hace daño, quizás mas daño que aquel desconocido..
Y en ese momento? Que pensamos en ese momento?
- Yo me lo merecía…
No nos damos cuenta de la gracia de la vida aunque lo tenemos ante nuestros ojos, los que mas ‘nos quieren’ son los que mas veces nos hacen daño, según ellos ‘sin querer’ y a la vez las personas que no conocemos y nos hacen algo quizás solo una vez en la vida le guardamos rencor para siempre.
En algo nos estaremos equivocando…

No le importaras tanto a alguien cuando prefiere hacerte daño a ti que a un desconocido y eso es el día a día.

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