Día 72

Y resultó que era cariñosa, porque en todos sus años de vida no había tenido el cariño que necesitaba.
Resultó que era sincera porque toda la vida le habían mentido.
Resultó que confiaba y perdonaba porque tenia miedo a seguir perdiendo a personas que le importaban.
Pero también resultó que un día llego a entender la historia real.
No tenía porque regalar cariño, gratis, a cambio de nada, no! Porque ? Para que ?
¿Porque tenia que dar su cariño a personas que no le pagaban con la misma moneda ? Si al fin y al cabo dar y no recibir te hace sentir peor que no dar.
Resultó que era sincera porque pensaba que al serlo le responderían con la misma sinceridad, lo que no pensó era que quizás ella no era capaz de mentir a quien quería pero esas personas si eran capaces de mentirle a ella.
Resultó que perdonaba y confiaba porque muy en el fondo estaba segura que si ella le daba eso a los demás, los demás se lo darían a ella.
Jajajajajaja
Qué buen chiste pensó con los años.
Podía contar las verdades que le habían dicho con los dedos de una mano, podía contar los abrazos, las caricias o el cariño en general con los dedos de una mano, con el tiempo entendió que las personas no cambiaban por muchas oportunidades ni por mucho confiar le darían confianza.
Se tubo que llevar mil palos para ver que siempre arriesgaba todo, lo perdía todo, renunciaba a todo por las personas que quería, mientras esas personas le decían lo mismo, pero en la realidad... ¿ Qué hacían en la realidad ? Su vida como si nada, era más simple que renunciará ella a todo por la felicidad de otra persona a cambio de que nadie renuncie a nada por ella antes de hacerlo mientras a la vez lo hacían por ella.  pero no lo veía.
Príncipe pensaba, al fin y al cabo era una rana, una más.

Algún día se daría cuenta pero ese día abría pasado por tantas cosas que solo le quedarían dos opciones, vivir la vida loca y ser ella la que jugara con los demás o dejar que siguieran jugando con ella...

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