Día 69

Se sentía pequeña, indefensa, se sentía debilitada después de la larga batalla.
Ella había echo todo lo que había podido en esa guerra pero la guerra pudo con ella.
Busco todo tipo de razones para poder seguir luchando pero cada vez que encontraba una aparecían diez más para darle la contraria.
Ella lo intentó,  realmente lo intentó pero no pudo, la situación era superior a ella y aunque no era normal en ella, decidió rendirse. Porque había llegado el momento que no podía con esa guerra, que le era superior a ella, llego al momento de entender que aveces el querer a una persona no lo podía con todo.
Entendió que por muchas cosas que pasaran a su alrededor el daño ya estaba echo y habían cosas contra las que no podía luchar.
Era fuerte porque no le quedaba otro remedio, porque con los años no podía hacer otra cosa,  para seguir adelante,  pero en ese momento dejo de ser fuerte para rendirse y volver a empezar.

1 comentario:

  1. Las razones para seguir luchando trascienden en el tiempo, a diferencia de las contrarias que son efímeras. Basta una sola razón para seguir luchando, pues vale más que cualquier otra.

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